Una baraja de tarot tiene 78 cartas, el ciclo lunar dura 29,5 días y el ascendente depende del minuto exacto del nacimiento. Cada página de aquí resuelve una duda concreta de ese tipo y explica las palabras técnicas en la misma frase en que aparecen, sin dar nada por sabido. Cuando el fenómeno tiene una causa física conocida, como los eclipses o el movimiento aparente de Mercurio, primero va la explicación astronómica y después, por separado, lo que la tradición ha leído en ella. La astrología y el tarot se presentan por lo que son: una manera antigua de ordenar la propia experiencia, no un método de predicción comprobado. Al final de cada guía está la calculadora para hacer la prueba con tus fechas.
Tu signo de siempre solo dice dónde estaba el Sol. Estas guías cuentan qué más había en el cielo y cómo verlo.
De dónde salen las fechas, en qué grupos se reparten los doce signos y qué compara de verdad un porcentaje de afinidad.
Fases lunares, eclipses y planetas que parecen retroceder salen sin parar en los titulares: aquí está la causa de cada cosa y la lectura que recibe.
Cómo se reparte una baraja de 78 cartas, qué tiradas sirven para empezar y qué se hace con una carta que sale del revés.
Aquí no se mira el cielo sino la fecha escrita en tu documento, y de ahí salen un número y un animal.


