Soñar con un profesor

La figura llega con el bolígrafo rojo en la mano, y ese es justamente su sentido: representa la parte de ti que juzga el trabajo que estás haciendo.

Hay algo tuyo que está siendo evaluado, y por eso suele aparecer esta figura. Un profesor se ha entendido siempre como la parte de quien sueña que valora el trabajo hecho, y así es como la imagen sobrevive tantos años después de la última vez que alguien se sentó en un aula de verdad. La segunda lectura, casi igual de vieja, habla de guía en lugar de juicio: una indicación que ya te dieron y que todavía no has puesto en práctica.

Qué profesor, y de qué curso

No se trata igual a un profesor concreto que a uno sin cara. Una persona con nombre y apellidos de tu propia escolarización arrastra consigo la época entera, y quien lo sueña suele asombrarse de con cuánta precisión el sueño reconstruye un pasillo o un olor. Donde esa persona te marcó, para bien o para mal, esa historia es la interpretación y el significado general apenas es ruido alrededor. Al profesor cuya cara no consigues fijar se le lee de forma más abstracta, como una exigencia que flota en el ambiente y no como la vara de medir de nadie en particular.

El resto lo aporta el sitio que ocupas en el aula. Estar en el pupitre sin haber preparado nada y sin saber contestar es de los que más cuentan los adultos que dejaron los estudios hace décadas, y se concentra en las temporadas de sentir que te observan en el trabajo. Que te feliciten se entiende como una aprobación propia que aún no has dicho en voz alta en ninguna parte. Estar de pie explicando se lee como responsabilidad sobre cómo aprenden o se portan otros, y de ahí que lo cuenten quienes acaban de ascender y quienes acaban de ser padres. Discutir con el profesor se toma casi siempre por una pelea con una norma recibida, no con quien la transmitió.

Por qué se amontonan al empezar el curso

No se reparten igual a lo largo del año. Se cuentan más al arrancar el curso, antes de las evaluaciones y en cualquier tramo en que el rendimiento esté bajo revisión, explicación sin ningún misterio y muy a menudo la buena. Eso no le quita sentido a la imagen. Significa que el disparador suele estar a la vista si miras tu calendario antes que ninguna otra cosa.

Preguntas frecuentes

¿Por qué sigo soñando con el colegio tantos años después?
El aula le da a la mente dormida un decorado listo para la situación de que te midan con un criterio ajeno, y lo reutiliza cada vez que algo parecido está ocurriendo. El edificio es antiguo, pero la situación que representa es de ahora.
¿Y si era un profesor que no soportaba?
Quien interpreta preguntaría qué representaba esa persona para ti antes que tratarla como un símbolo intercambiable. Un profesor injusto y otro admirado apuntan en direcciones opuestas aunque la ficha que los cubre a los dos sea la misma.

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