Soñar con un examen

Uno de los sueños con más relatos en todo el planeta, que sigue apareciendo décadas después de la última clase y casi siempre sin haber estudiado.

Décadas después de pisar un aula por última vez, hay gente que sigue examinándose mientras duerme de asignaturas que no ha preparado. Es de los sueños más contados en cualquier parte del mundo, y la lectura habitual dice que trata de que te evalúen, no de estar en el colegio. El decorado está prestado; la sensación que trae es de ahora.

La versión clásica y sus variantes

  • Sin haber estudiado. La de siempre. Se lee como enfrentarse a un juicio sin preparación, por muy capaz que parezcas desde fuera.
  • Aula o asignatura equivocada. Se entiende como un desajuste entre lo que traías listo y lo que de verdad te están pidiendo.
  • Un examen ilegible. Preguntas que se emborronan, cambian o aparecen en otro idioma. Suele tomarse como una tarea cuyas condiciones nadie ha aclarado.
  • Quedarse sin tiempo. La variante del reloj, y la que más gente dice haber notado en el cuerpo.
  • Un examen de algo que nunca cursaste. Frecuente en quien dejó los estudios hace mucho, e interpretada como que te midan con un criterio que nadie te explicó.

Por qué el colegio y no otro sitio

El colegio es donde casi todos conocimos la evaluación formal, y de ahí salió el vocabulario: un aula, un reloj, un papel, una nota que se lee en voz alta o se cuelga en un tablón. La tradición trata la clase como decorado de repertorio y no como el asunto. Por eso lo cuenta tantísima gente que está encantada con los estudios que hizo y no tiene ninguna cuenta pendiente con ellos.

El caso aparte es quien lo pasó mal de verdad estudiando, por una enfermedad, por cambiar de país a media escolaridad o por un sistema de evaluación que lo trató mal. Esa persona trabaja con un material que una ficha general no ve, y la interpretación que le sirve es la que sale de su propia experiencia de ser calificada.

Cuándo suele volver

Los relatos se agrupan alrededor de evaluaciones de desempeño, entrevistas de trabajo, puestos nuevos, el carné de conducir, colegiaciones y las primeras semanas de cualquier cosa en la que te miran trabajar. Hay madres y padres que lo cuentan antes de que se examinen sus hijos. Nada de eso es una regla, y mucha gente lo tiene en un mes tranquilo sin causa localizable. Vale la pena añadir que el sueño no demuestra falta de preparación: personas muy capaces lo cuentan sin parar, a menudo la víspera de hacer algo estupendamente.

Preguntas frecuentes

¿Por qué sueño con exámenes si acabé los estudios hace años?
Porque el sueño usa el aula como escenario conocido para una situación de ahora, no porque vuelva al pasado por gusto. La imagen resulta cómoda: casi todo el mundo sabe lo que es un reloj, un papel y una nota. De ahí que lo cuente igual alguien de cuarenta o de setenta que un estudiante.
¿Significa que no doy la talla para algo?
No de manera fiable, y como medida de preparación resulta bastante mala. Hay quien va sobradamente preparado y sueña con exámenes la noche antes de asuntos que luego resuelve sin despeinarse. Lo que acompaña de cerca es que haya una evaluación por delante, no el resultado que vaya a tener.

Sueños parecidos