Alguien que vive lo bastante cerca como para oírte y con quien quizá no has hablado en serio nunca: cercano, familiar y conocido solo a medias.
El vecino ocupa un lugar raro en la vida despierta y los sueños lo aprovechan entero: alguien que vive lo bastante cerca como para oírte y con quien tal vez no has hablado nunca en serio. La figura se entiende justo así, como lo cercano, familiar y conocido solo a medias. Cuando en la escena aparece una cara concreta conviene ir con pies de plomo; cuando esa cara no se puede situar, la imagen habla de la cercanía misma antes que de alguien en particular.
El escenario hace casi todo el trabajo aquí. El límite entre dos casas, una valla que se mueve, un muro que sube o que cae, toca desde antiguo la pregunta de dónde acaba una vida y empieza otra. El sonido que atraviesa la pared se ha leído como algo que se cuela y no hay forma de cerrar, y quien llama a la puerta y no se marcha va por ese mismo lado. Que te inviten a pasar es de las estampas más cálidas de esta familia y se relaciona con ampliar el círculo pequeño en el que de verdad confías.
Soñar con un vecino real ocurre a menudo y merece cuidado. Un sueño no se trata como información sobre otra persona, sobre sus intenciones ni sobre lo que piensa de ti, y no hay nada que aprender ahí sobre nadie que no seas tú. Lo que sí se señala es que dormidos echamos mano de las caras que tenemos cerca, y alguien a quien ves tres veces por semana sin pensar en él está todo lo disponible que puede estar una cara. Su aparición puede no decir absolutamente nada de él.
El centro del símbolo es que a los vecinos no se los elige. A los amigos y a la pareja sí; la gente del otro lado del muro llega con la casa. Por eso esta figura se ha ligado a todo lo que en una vida vino con la situación y no por decisión propia, que suele ser donde el sueño aprieta. Aun así, manda lo que la palabra te evoque a ti: no arranca del mismo sitio quien creció en un bloque con todas las puertas abiertas y quien salió de su último piso tras un pleito largo por una entrada compartida.


