Calor, claridad y reconocimiento por un lado; deslumbre y calor sin sombra por el otro, y lo decide del todo cómo te sentiste ahí de pie.
Casi todas las tradiciones que interpretan sueños archivan el sol entre las imágenes favorables, y casi todas guardan además una segunda lectura más dura. De un lado quedan el calor, la claridad, la vitalidad y el reconocimiento recibido. Del otro, el deslumbre, el calor sin sombra y la imposibilidad de mirar nada de frente. Cuál está en juego lo resuelve cómo se sintió el sueño, no que el sol estuviera presente.
En el material antiguo la posición hace casi todo el trabajo. El sol que sale pertenece a los comienzos y es de los cuadros más positivos de cualquier lista. En lo alto y sin tregua va con la presión y con estar a la vista, sobre todo cuando no se encuentra sombra por ninguna parte. El sol que se pone se lee como una etapa que se cierra, y los intérpretes cuidadosos apuntan que cerrar no es perder, aunque quien sueña despierte con frecuencia convencido de lo contrario.
Dos soles, un sol negro o un sol en la parte equivocada del cielo aparecen en los relatos y forman un grupo aparte. Las fuentes viejas los trataban como presagios que afectaban a comunidades enteras. Las glosas modernas los leen como la impresión de que algo estructural ha cambiado en el mundo de quien sueña. Las imágenes de eclipse se entienden en varias tradiciones como un ocultamiento pasajero y no como un final, y aquí no se sostiene nada más allá de eso.
Merece nota aparte. La gente cuenta que lo hizo mucho más de lo que permitiría la vida despierta, y las glosas lo entienden como atención clavada en algo demasiado grande para sostener la mirada, no como algo relativo a los ojos.
Para quien trabaja a la intemperie durante un verano duro, la glosa estándar sobre calor y vitalidad puede sencillamente no servir. El sol de su sueño es aquello de lo que pasa el día entero intentando escapar, y esa relación vivida se impone siempre sobre un sentido heredado.
Quien anda metido en astrología a veces pregunta si esto se conecta con su signo solar. Son dos prácticas separadas: una imagen que aporta la memoria por un lado, una posición calculada para una fecha por el otro.


