De estos sueños no sobrevive la trama sino la sensación, que puede quedarse encima de un día entero y teñir todo lo que pase dentro.
De estos sueños rara vez sobrevive la trama a la mañana siguiente. Sobrevive la sensación, que puede ser sorprendentemente viva y quedarse colocada encima de un día entero. La interpretación heredada dice que el sueño va de querer y de esperar más que de esa persona, que en buena medida es un disfraz que se pone tu propio deseo.
No hay ningún misterio en por qué ocurre. Quien más te ronda la cabeza antes de dormir es quien más papeletas tiene de salir, y alguien que te gusta ocupa mucho de ese espacio por definición. Quien interpreta da eso por descontado y mira otra cosa: cómo te trató el sueño. El calor y la comodidad se asocian a la esperanza. Que te ignore o te dé calabazas se entiende como tu propia inseguridad y no como información sobre esa persona.
Ninguna tradición sostiene que soñar con alguien signifique que esa persona sueña contigo, y la idea, por bonita que sea, no tiene apoyo en ninguna fuente que valga la pena citar. El sueño es tuyo y está hecho con tu material. Lo que esa persona representa para ti, que puede ser confianza, seguridad, una vida que imaginas o pura novedad, es donde vive el significado, y no se parecerá en nada a lo que representa para cualquier otra persona que la conozca.


