Año de la Serpiente

Mirar, sopesar y moverse una sola vez y limpio: la Serpiente es reservada y observadora, y casi nunca actúa antes de tener el plan terminado.

Años de este animal

1905 4 de febrero de 1905 - 24 de enero de 1906 Madera 1917 23 de enero de 1917 - 10 de febrero de 1918 Fuego 1929 10 de febrero de 1929 - 29 de enero de 1930 Tierra 1941 27 de enero de 1941 - 14 de febrero de 1942 Metal 1953 14 de febrero de 1953 - 2 de febrero de 1954 Agua 1965 2 de febrero de 1965 - 20 de enero de 1966 Madera 1977 18 de febrero de 1977 - 6 de febrero de 1978 Fuego 1989 6 de febrero de 1989 - 26 de enero de 1990 Tierra 2001 24 de enero de 2001 - 11 de febrero de 2002 Metal 2013 10 de febrero de 2013 - 30 de enero de 2014 Agua 2025 29 de enero de 2025 - 16 de febrero de 2026 Madera 2037 15 de febrero de 2037 - 3 de febrero de 2038 Fuego 2049 2 de febrero de 2049 - 22 de enero de 2050 Tierra

El verano acaba de empezar, el calor ya está aquí y el ritmo no se ha alterado. Ese es el clima de la Serpiente, sexta de los doce, animal de fuego, reflexiva, autosuficiente y más difícil de leer de lo que la gente supone. Antes de nada, contrasta un nacimiento de finales de enero o principios de febrero con la fecha del arranque lunar: ahí, y no en el primer día del calendario occidental, se estrena el año chino.

La Serpiente mira antes. Absorbes la situación, la sopesas en privado y actúas una sola vez, limpiamente, sin carrerilla. Eso te hace parecer natural cuando en realidad lo habías ensayado todo por dentro. Te guardas tus razones, te molesta que te interroguen por ellas y dejas entrar del todo a poca gente. Quienes entran te encuentran leal, de humor seco y atenta en silencio.

Fortalezas: Juzgas bien a las personas. Notas lo que no cuadra mucho antes de que se vuelva evidente y no hay quien te convenza de algo a la ligera. Eres paciente, elegante al elegir y capaz de una concentración que dura más que la de rivales más vistosos.

Retos: La discreción se endurece hasta volverse secreto. Ocultas datos por costumbre y luego te sientes incomprendida cuando adivinan mal. La sospecha es tu punto de partida, y una incoherencia mínima puede crecer hasta ser un expediente contra alguien que solo tuvo un mal día. Además retienes rencores y relaciones que terminaron hace tiempo, porque soltar en público te sabe a derrota.

Trabajo y dinero: Te va bien la investigación, las finanzas, el derecho, la psicología, la medicina y el diseño, todo lo que premie la hondura frente al ruido. Eres prudente con el dinero y calladamente ambiciosa en cuanto a seguridad; prefieres una decisión buena a diez movimientos agitados. Vigila la manía de darle vueltas a una oportunidad hasta que se ha ido.

Amor y compatibilidad: Eres de una lealtad intensa y más romántica de lo que dejas ver, aunque lo demuestras en privado. El riesgo es la posesividad, y esas pruebas mudas a las que sometes a quien no ha hecho nada. Di en voz alta lo que sospechas en lugar de ir reuniendo indicios, y concede a la relación el margen de duda que te concedes a ti misma.

Mejores afinidades: El emparejamiento que chirría es el del Cerdo, colocado justo enfrente entre los doce, que confía a primera vista y vive en voz alta mientras tú lo mides todo por dentro. Estás mucho más a gusto con el Buey o el Gallo: el Buey te da suelo firme para pensar y el Gallo dice sin rodeos lo que tú dejarías sobreentendido. Y luego está el Mono, amistad inesperada, tan vivo y juguetón que te mantiene interesada durante años.

Consejo: Explícate un paso antes de lo que te resulta cómodo. Decide mientras el momento sigue abierto, no cuando ya has pulido el plan. Y perdona antes, porque cargas tú con el peso de cada rencor.