Año de la Rata

Rápida, ahorradora y siempre en alerta, la Rata abre el ciclo detectando el hueco de una situación antes de que los demás levanten la vista.

Años de este animal

1900 31 de enero de 1900 - 18 de febrero de 1901 Metal 1912 18 de febrero de 1912 - 5 de febrero de 1913 Agua 1924 5 de febrero de 1924 - 23 de enero de 1925 Madera 1936 24 de enero de 1936 - 10 de febrero de 1937 Fuego 1948 10 de febrero de 1948 - 28 de enero de 1949 Tierra 1960 28 de enero de 1960 - 14 de febrero de 1961 Metal 1972 15 de febrero de 1972 - 2 de febrero de 1973 Agua 1984 2 de febrero de 1984 - 19 de febrero de 1985 Madera 1996 19 de febrero de 1996 - 6 de febrero de 1997 Fuego 2008 7 de febrero de 2008 - 25 de enero de 2009 Tierra 2020 25 de enero de 2020 - 11 de febrero de 2021 Metal 2032 11 de febrero de 2032 - 30 de enero de 2033 Agua 2044 30 de enero de 2044 - 16 de febrero de 2045 Madera

Abrir el ciclo le tocó a la Rata, primera de los doce animales, y el encargo le sienta bien: cabeza veloz y olfato para la oportunidad. Conviene aclarar algo antes de seguir. El calendario chino no cambia de año el 1 de enero, sino en el año nuevo lunar, que cae entre finales de enero y mediados de febrero; quien nació antes de esa frontera pertenece todavía al animal que precede a la Rata.

Su elemento es el agua y su estación, el corazón del invierno, algo que encaja con el temperamento. Te mueves sin ruido, observas y casi nunca anuncias un plan hasta que ya está funcionando. Eres quien detecta el atajo, el precio mejor y al amigo que se ha quedado callado en la mesa. Con la gente de confianza resultas divertida y espléndida; con el resto te guardas una parte hasta decidir de quién se trata.

Fortalezas: Piensas rápido y piensas en concreto. Pon a una Rata frente a un lío y un plazo corto y encontrará la única salida practicable. Cuidas el dinero sin tacañería y tienes un talento raro para estirar lo poco que haya. Quien supera tu primer examen silencioso gana un aliado para toda la vida.

Retos: Esa misma alerta se convierte en desasosiego. Puedes dar vueltas durante horas a una preocupación mínima y leer como reproche un comentario neutro. Además reservas información por costumbre, y eso parece secretismo a quien solo quería que le contaran las cosas.

Trabajo y dinero: Rindes donde se premia la agudeza: comprar y vender, negocio propio, investigación, cualquier oficio con números o que exija leer a la gente en cinco minutos. Ahorras por instinto y detestas el derroche, aunque gastas sin medirte en los tuyos. El peligro real es arrancar tres cosas prometedoras a la vez y no cerrar ninguna.

Amor y compatibilidad: Quieres con hechos útiles más que con discursos: la cita pedida, la factura pagada, el problema resuelto sin comentarlo. Necesitas a alguien que te siga en la conversación, porque el aburrimiento te enfría más deprisa que cualquier pelea. Cuando te entregas te vuelves vigilante y algo posesiva, así que pregunta de frente en lugar de ir juntando pistas.

Mejores afinidades: Tu equipo natural son el Dragón y el Mono: el Dragón convierte tu cálculo en ambición y el Mono aguanta tu ritmo y tu humor. El Buey es mejor compañía de lo que imaginas, porque sostiene el terreno que tú cruzas a la carrera. Piénsatelo dos veces con el Caballo, seis posiciones más allá y tu contrario en la rueda: él quiere carretera abierta y decisiones de última hora; tú, un plan, un presupuesto y la despensa llena.

Consejo: Fíate de tu primera lectura, pero comparte antes lo que ves. Cierra bien un proyecto antes de que te tiente el siguiente. Las Ratas descansan mal, y del descanso salen sus mejores ideas.