Sincero, generoso y fácil de tratar, el Cerdo cierra el ciclo con un apetito auténtico de buena comida y de compañía honrada.
El ciclo termina donde el año por fin se pone cómodo: el arranque del invierno, la faena hecha y la mesa llena. Ese es el Cerdo, duodécimo y último de los animales, de elemento agua. Eres generoso, sincero y llevadero, y disfrutas de las comodidades corrientes más que la mayoría. Un apunte sobre las fechas: quien cumple en enero o en los primeros días de febrero suele pertenecer al animal del año anterior y no al del año del calendario, porque el año chino gira con la luna nueva.
Al Cerdo se le confía porque es de fiar. Dices lo que piensas, no juegas a nada y das por hecho que los demás funcionan igual: ahí están tu encanto y tu punto ciego. El conflicto te altera, así que suavizas las aristas, a veces mucho después de que una frase recta lo habría resuelto.
Fortalezas: Una generosidad que jamás busca escaparate. Prestas, invitas, das de comer y echas una mano sin llevar la cuenta, y se recuerda durante años. Eres honrado, paciente y sorprendentemente trabajador cuando alguien cuenta contigo. Perdonas con facilidad y consigues que una casa sea un sitio del que nadie quiere irse.
Retos: Confías demasiado pronto y das demasiado, y cierta clase de gente se da cuenta. Decir que no te parece de mala educación, y tu agenda se llena con encargos ajenos. Aplazas el enfrentamiento hasta que el problema es grande, y te consuelas con comida, compras o una noche fácil cuando hacía falta algo más duro.
Trabajo y dinero: Funcionas en la alimentación y la hostelería, el cuidado de personas, la enseñanza, el comercio y la construcción, en lo sociable que deje un resultado visible al final del día. Ganas de forma constante y disfrutas gastando en bienestar y en los demás, por lo que ahorrar te pide un sistema y no buenas intenciones.
Amor y compatibilidad: Eres afectuoso, fiel y abiertamente cálido, y la vida en familia es donde estás más contento. Das muchísimo, de modo que escoge a quien devuelva y no a quien simplemente acepte. Habla pronto cuando algo te moleste, porque tu paciencia es larga y luego se parte de golpe, y el otro no tenía ni idea de que pasara nada.
Mejores afinidades: La Serpiente te pondrá a prueba, situada en el punto del ciclo más lejano al tuyo, guardándose sus motivos mientras tú quieres que todo se diga en voz alta y en la mesa. Te encuentras mucho mejor con un Conejo o una Cabra: el Conejo lleva una casa tan tranquila como la que tú quieres, y la Cabra responde a tu dulzura y te devuelve el cuidado. El Tigre es el aliado que no habrías pronosticado, con el arrojo justo para custodiar lo que levantas.
Consejo: Practica un no cortés a la semana hasta que deje de parecerte una crueldad. Fíjate en quién te devuelve algo y no solo en quién disfruta de tu compañía. Y conserva la buena comida y la buena compañía, porque de ahí sacas tus fuerzas.


