Inquieto en cuanto la vida empieza a parecerle una jaula, el Caballo es cálido, hablador y desbordante de energía, el espíritu libre de los doce.
El pleno verano, el punto más luminoso y ajetreado del año, es del Caballo, séptimo del ciclo y animal de fuego. El carácter sigue a la estación al pie de la letra: cálido, veloz, físico y feliz en movimiento. Un cumpleaños de las primeras semanas de enero o febrero pide revisión, porque hasta que no llega la luna nueva china sigue mandando el animal del ciclo pasado.
Eres abierto, alegre y fácil de conversación, y haces amigos casi en cualquier parte. El problema es quedarte quieto. Las reuniones largas y los trabajos sin final visible te vacían en pocas semanas, y prefieres hacer algo imperfecto hoy a algo perfecto el mes que viene. El genio se te enciende deprisa y se apaga igual, y no entiendes que una hora después el otro siga dolido.
Fortalezas: Una energía que levanta la sala entera. Eres franco, divertido, valiente de cuerpo y de los primeros en probar lo que nadie ha probado. Trabajas duro cuando el trabajo te interesa, y tu independencia es real: cambias de ciudad, de empleo o de plan sin venirte abajo.
Retos: Rematar. Empiezas con entusiasmo auténtico y pierdes interés al acabarse la novedad, dejando un reguero de cosas a medias. Hablas antes de pensar, y a veces eso cuesta más de lo que valía el comentario. Cualquier compromiso, un alquiler, un puesto, una relación, puede parecerte una valla, y entonces abandonas situaciones buenas solo para comprobar que todavía puedes.
Trabajo y dinero: Necesitas variedad y desplazamiento: viajes, deporte, ventas, oficios manuales, transporte, periodismo, cualquier cosa con escenario cambiante y resultados rápidos. El dinero no se te queda y eres generoso mientras dura, así que una transferencia automática el día de cobro te sirve más que la fuerza de voluntad diaria.
Amor y compatibilidad: Al principio derrochas cariño, franqueza y entusiasmo, y quieres a alguien con una vida propia bien llena que no revise cada mensaje. Sentirte cercado te mata el sentimiento antes que cualquier discusión. Sé sincero pronto sobre lo que puedes prometer, y recuerda que quedarse por elección en los días corrientes también es una forma de libertad.
Mejores afinidades: Con un Tigre o un Perro se viaja bien. El Tigre iguala tu paso y tus ganas de aventura; el Perro te ofrece lealtad sin ponerte nunca una correa. Más silenciosa pero igual de buena es la Cabra, tan poco apresurada que te baja el pulso. La fricción llega con la Rata, sentada justo enfrente: la Rata quiere ahorro, previsión y cercanía, y tú quieres salir el viernes y resolver el resto por el camino.
Consejo: Coge algo que dejaste tirado y termínalo, una vez, solo por entrenar. Pasa el comentario afilado por la cabeza antes de que llegue a la boca. Y mete movimiento de verdad en tu vida, porque un Caballo que se siente atrapado rompe algo bueno solo por respirar.


