
Ahora mismo todo se siente algo inestable, y cuesta confiar del todo en ti o en la gente que te rodea. Tu confianza ha recibido un golpe, y ese ánimo pesado y bajo termina tiñéndolo todo poco a poco. También aparece la tendencia a culpar a los demás de problemas que en realidad son tuyos. Sé amable contigo, vuelve a tus pequeñas rutinas diarias y reconstruye despacio esa sensación de estabilidad.
Puedes sentirte inseguro y demasiado dependiente de tu pareja, o alejarte en cuanto te decepcionan. Atiende primero tus propias necesidades, porque la sinceridad ayuda mucho más que los reproches.
Cuesta mantenerse concentrado y fiable en el trabajo, y quizá te sientas sobrecargado o poco valorado. Ocúpate de tus tareas antes de señalar a otros, y pide ayuda si la necesitas.
El dinero se siente ajustado y algo fuera de control, lo que va mermando tu sensación de libertad. Una mirada sencilla y honesta a tus gastos te ayudará a volver a pisar firme.


