
Esta carta habla de esas preocupaciones que te quitan el sueño por la noche. Tu mente se llena de miedo, culpa y pensamientos oscuros, y casi siempre esas inquietudes parecen mucho más grandes que el problema real. Alguien cercano, quizá tu pareja, puede estar aumentando el estrés con amenazas o reproches. Intenta recordar que a la luz del día la mayoría de esos miedos resultan más pequeños de lo que parecían.
Puede que estés en vela preocupado por tu relación, con miedo a que te hagan daño o cargando con la culpa. Habla las cosas con claridad en lugar de dejar que tus miedos crezcan en silencio.
El estrés del trabajo quizá te esté quitando el sueño, y puede que temas equivocarte o que te critiquen. Da un paso atrás - las cosas rara vez son tan graves como parecen a las tres de la madrugada.
Las preocupaciones por el dinero te mantienen en tensión, aunque el pánico suele ser mayor en tu cabeza que en la realidad. Mira los números reales a la luz del día y eso puede calmarte.


