
El Carro invertido suele hablar de derrota y de perder el control. Las emociones están desequilibradas y la vida parece escaparse de las manos, sin un rumbo claro al que aferrarse. Muchas veces son los hábitos, la terquedad o una adicción los que te van consumiendo por dentro. Esta carta recuerda que tu mayor obstáculo suele ser tú mismo.
El equilibrio de la pareja está roto y quizá cada uno tira hacia un lado distinto, con celos y ganas de controlarlo todo. Respirar un poco y soltar las riendas os vendrá bien.
En el trabajo te sientes disperso y sin fuerzas, y terminar lo que empiezas se vuelve difícil. En lugar de forzar, elige una sola meta y ve hacia ella.
Con el dinero falta control, con gastos impulsivos o ningún plan real. Con pasos pequeños y constantes volverás a tomar las riendas.


